Método y límites
La evidencia primero. La historia después.
Un proceso que terminó correctamente no demuestra que sus señales predigan el mercado.
Tres capas, tres preguntas.
Observación: ¿qué registró una fuente y cuándo estaba disponible? Interpretación: ¿qué sugiere esa evidencia bajo un método explícito? Evaluación: ¿qué pasó después, sin usar ese futuro para reescribir la señal original?
No confundimos conceptos.
| Dimensión | Qué comunica | Qué no demuestra |
|---|---|---|
| Dirección | Presión o configuración descrita | El próximo movimiento con certeza |
| Fuerza de evidencia | Puntuación en su escala original | Probabilidad de ganar |
| Cobertura | Datos disponibles frente a los esperados | Calidad predictiva |
| Calibración | Correspondencia evaluada entre pronóstico y frecuencia observada | Una garantía para el siguiente caso |
Tiempo, fuentes y desacuerdo.
Conservamos el horizonte de origen: una señal de 30 segundos no se convierte en una predicción de una hora. Los huecos no se interpolan para fingir observaciones. Los mercados spot y perpetuos, y los distintos venues, no se mezclan como si midieran lo mismo.
Condiciones previas, detonante, propagación y agotamiento organizan evidencia. No establecen causalidad por sí solos. El desacuerdo entre fuentes puede ser informativo; no se borra para producir una conclusión más rotunda.
Aprender también de los casos negativos.
Un archivo válido conserva señales sin éxito, vencidas y sin resultado observable. Deduplicamos por identidad: actualizar una página no crea una señal nueva. Cualquier corrección debe explicar qué cambió y conservar el registro anterior dentro de la política publicada.
Estado de este lanzamiento.
El método científico de referencia no se presenta como calibrado. La integración del feed público está pendiente. No publicamos precisión, rentabilidad, tablas de ganadores ni probabilidades sin una evaluación completa y verificable.
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